Ayuda emocional y psicológica a víctimas del delito para abordar el episodio traumático. Proyecto Elmira

En este proyecto se acompaña y apoya a la víctima en su episodio traumático, para encontrar la manera de reparar el daño que ha sufrido y restituir su vida. El objetivo es conseguir el empoderamiento y reintegración de la víctima tras la experiencia delictiva.

La Asociación para la Mediación y la Pacificación de Conflictos (AMPC) y CONCAES, gracias a la financiación de La Obra Social Fundación La Caixa, pone en marcha este proyecto que consiste en la reparación moral a la víctima del delito, a través de un espacio especialmente diseñado para ella, con efecto catártico y terapéutico.

Se dirige a todas las víctimas de delitos, mayores de edad, de las comunidades autónomas de Madrid, Valencia, Murcia y Galicia. Tiene una duración aproximada de dos meses, entre las sesiones individuales y grupales, y es de participación voluntaria y gratuita, bien por solicitud directa o bien por derivación de alguno de los recursos especializados.

Nuestra experiencia, de más de 15 años, nos demuestra que las personas que han sufrido una experiencia traumática causada por un delito, sienten frecuentemente una carencia importante también en su percepción de autonomía y comienzan un duro y desconocido camino de desconfianza acerca de su propia capacidad y sus habilidades.

Pierden la conciencia de sus propias aptitudes, de los elementos de resiliencia con los que ya cuentan y que pueden ser de gran ayuda en la superación de su trauma. Por ello, es importante intervenir, siendo la propia víctima una parte activa en la superación de las consecuencias del hecho delictivo.

Otra realidad, es la soledad con la que debe afrontar las consecuencias del delito en el medio y largo plazo, al percibir que su entorno próximo (familiar, laboral, social) la precisa en estado óptimo nuevamente. Sin embargo, los recursos destinados a estas personas y el propio sistema penal no cubren las necesidades reales que presentan, se necesitan espacios de escucha, donde abordar sus emociones e integración de lo experimentado en su historia de vida.

El proyecto es una alternativa de reparación en el espacio extraprocesal. Pone la mirada en el respeto a los derechos de las víctimas, el papel de la comunidad como principal actor para prevenir el delito y en responder al mismo, creando y construyendo paz social. Su intención es dar respuesta a las necesidades, detectadas en el trabajo diario en los juzgados y la propia comunidad.